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La campaña del pimiento de piquillo de Lodosa arranca con “buenas perspectivas” y con un aumento de superficie cultivada

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PAMPLONA, 22 (EUROPA PRESS)

La campaña de recogida del Pimiento del Piquillo de Lodosa ha comenzado en Navarra con “muy buenas perspectivas” y con un incremento del 26% en la superficie cultivada en comparación con el pasado año, según cifras facilitadas por INTIA. Además, se prevé que se pueda superar el millón y medio de kilos elaborados.

Para esta campaña del pimiento del piquillo de Lodosa, uno de los productos amparados bajo la marca de calidad navarra Reyno Gourmet, han solicitado su inscripción en la Denominación de Origen Protegida un total de 78 agricultores, con 224 parcelas.

La superficie cultivada llega este año hasta las 178 hectáreas lo que supone un incremento importante con respecto a la pasada campaña en la que se inscribieron 141 hectáreas, ha informado INTIA en una nota.

En este sentido, Ángel Arellano, técnico de INTIA que se encarga de realizar las inspecciones de las parcelas, ha destacado que “las condiciones del cultivo son muy buenas, el pimiento está madurando poco a poco y se espera una buena producción por parcela, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan y se retrase el frío que dará por finalizada la campaña”.

Según han señalado desde INTIA, la campaña pasada fue “muy poco productiva debido a un fuerte ataque de Xanthomonas, que disminuyó notablemente la cantidad de pimiento recepcionado en las empresas inscritas en la DOP”. Las industrias conserveras se quedaron sin el producto suficiente para elaborar el pimiento del piquillo de Lodosa que tenían previsto, que quedó en 674.000 kilos. Este año se espera que se elaboren también tiras y trozos de piquillo de Lodosa.

Aunque en 2020 se aprobó la modificación del pliego de condiciones del pimiento del piquillo de Lodosa que permite certificar las tiras y trozos elaborados conforme al mismo, el año pasado apenas se prepararon estas modalidades debido a la falta de producto y a que la aprobación se produjo una vez iniciada la campaña.

La Unidad Técnica de Certificación de la sociedad pública INTIA se encarga de supervisar todos los procesos del cultivo, recepción del fruto, elaboración, envasado y certificación del producto final.

Dicha unidad técnica cuenta con la autorización de las administraciones competentes para actuar como organismo de control, de conformidad con lo establecido en los respectivos reglamentos europeos en materia de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas de los productos agrícolas y alimenticios, bebidas espirituosas y vitivinícolas.

“La primera pasada está realizada prácticamente en todas las parcelas, y a la espera de otras pasadas, se calcula que la campaña finalizará la segunda quincena de octubre, aunque dependerá de las condiciones meteorológicas”, ha explicado Ángel Arellano.

El pimiento certificado por la Denominación de Origen Pimiento del Piquillo de Lodosa, ampara la conserva de pimientos del piquillo rojos de las categorías extra y primera de la variedad piquillo, cultivados y elaborados exclusivamente en los ocho municipios amparados por el Reglamento: Andosilla, Azagra, Cárcar, Lerín, Lodosa, Mendavia, San Adrián y Sartaguda.

Una vez recogidos, son transportados a las conserveras donde, una vez limpios, pasan al asado por llama directa. El proceso continúa con un meticuloso descorazonado, pelado y eliminación de semillas. Los pimientos pelados pasan a la sección de envasado donde personas expertas seleccionan, clasifican y envasan el pimiento en latas y botes específicos.

Igual que en la elaboración, el envasado se realiza en seco, de tal manera que la pequeña cantidad de líquido transparente y denso que aparece al abrir la lata es el mismo jugo que ha soltado el pimiento.

En el listado de empresas elaboradoras de pimiento del piquillo de Lodosa se encuentran Aragonillo, Peron, Pedro Luis y Cooperativa del Campo, en Lodosa, Gilvemar, Juanchu, MCA Spain y Viuda de Cayo, en Mendavia, El Barón, Rosara y Dantza, en Andosilla, y El Navarrico, en San Adrian.