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La Xunta se marca el objetivo de que ardan menos de 17.000 hectáreas en 2021

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La provincia de Ourense acumula 27 de las 35 parroquias de alta actividad incendiaria

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 29 (EUROPA PRESS)

La Xunta se marca el objetivo de que ardan menos de 17.000 hectáreas en incendios forestales a lo largo de este 2021, la media de lo quemado en la última década en Galicia tras quitar el valor más alto y bajo de la serie.

Así figura en el plan de lucha contra el fuego de la Xunta (Pladiga), que recoge Europa Press, en un año en el que se fija como “óptimo” un objetivo similar en hectáreas al anterior ejercicio.

En 2020 ardieron 14.806 hectáreas, más que la suma de 2019 (6.835 hectáreas) y 2018 (2.600 hectáreas), pero lejos del 2017 (más de 62.000 hectáreas), año de la ola de fuegos.

De tal forma, el periodo de alto riesgo de incendios será entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, con la posibilidad de prolongarlo un mes en octubre en función de las condiciones meteorológicas.

MÁS OBJETIVOS

Así, entre las metas también se establece que haya menos de 513 incendios en 2021, así como que se declaren menos de una docena de situaciones de tipo 2 –que conllevan riesgo para casas–.

Además, se trabajará para quedar por debajo de las 5.147 hectáreas de superficie arbolada arrasada. Igualmente, se intentará reducir de 6,70 hectáreas la media de cada fuego –en 2020 se registró casi una media de 10 hectáreas por incendio–.

El tiempo de reacción ante las llamas se especifica en menos de 21 minutos, con una extinción que no debe superar las cuatro horas y 19 minutos.

Respecto a los fines por los que apuesta el Pladiga, vuelve a encontrarse, al igual que hizo en 2020, elaborar un nuevo borrador de ley de prevención y defensa contra incendios forestales en Galicia, así como de un procedimiento de participación del personal del servicio (Spdcif).

CREACIÓN DE UNIDAD DE INVESTIGACIÓN

Entre las novedades de este Pladiga, se encuentra la creación de una unidad de investigación de incendios, sobre la cual la Xunta ha señalado que será “de élite”.

Estará formada por 15 integrantes de la escala de agentes medioambientales. Según figura en el Pladiga, tres de esas plazas serán de nueva creación –un agente autonómico como máximo responsable de la unidad y dos de agentes coordinadores adjuntos a este–. El resto de componentes serán de los actuales servicios provinciales, que estarán adscritos a un determinado territorio, aunque con nivel de actuación en toda la comunidad.

El Gobierno gallego destaca que esta unidad busca su especialización en sus facetas policial y forestal en los incendios para una mejoría de la investigación.

La desvinculación de los agentes del ámbito tradicional del distrito, sostiene la Xunta, permitirá una mejor focalización en aquellas zonas más castigadas por la actividad incendiaria. Además, supondrá su especialización tanto en la investigación en el terreno como la tramitación administrativa y judicial de los procedimientos, dado que los agentes no tendrán que realizar el resto de tareas asignadas al resto de la escala. Todo con el fin de “incrementar” la detención de presuntos incendiarios.

Esta cuestión ha provocado que sindicatos como CC.OO. hayan criticado esta medida, al considerar que la selección de la Xunta será “a dedo” y supondrá una detracción de recursos del funcionamiento del cuerpo sin la creación de nuevas plazas.

Paralelamente, seguirá activo del teléfono (900 815 015), puesto en marcha en junio de 2019, para que los ciudadanos puedan alertar de forma anónima acerca de incendiarios.

ALZA DE PARROQUIAS DE ALTO RIESGO

Este año las parroquias de alto riesgo ascienden a 35 –en 25 municipios–, de forma que son siete más que las 28 del año anterior. Son las llamadas Parroquias de Alta Actividad Incediaria (PAAI).

En concreto, este año salen de la lista nueve parroquias, siete ourensanas y dos pontevedresas: Vales, en el municipio de Cea; Quins (Melón); A Corna (Piñor); San Miguel de Bidueira (Manzaneda); A Granxa (Oímbra); O Pereiro (A Mezquita); A Gudiña, parroquia homónima del municipio; Valeixe (A Cañiza); y Pontellas (O Porriño).

Mientras, entran en la lista un total de 16 parroquias: 12 de Ourense, dos de A Coruña y dos de Pontevedra.

Las parroquias que entran son: Cures (municipio de Boiro); O Pindo (Carnota); Ourense, parroquia del municipio homónimo; Queixa (Chandrexa de Queixa); Paradela (Manzaneda); A Esculqueira (A Mezquita); Chaguazoso (Vilariño de Conso); San Millao (Cualedro); A Fraga (Lobeira); Rebordechau (Vilar de Barrio); Guillamil (Rairiz de Veiga); San Paio de Araúxo y Río Caldo (Lobios); Randín (Calvos de Randín); Dozón, parroquia homónima del municipio; San Xurxo de Salceda (Salceda de Caselas).

De tal forma, la provincia de Ourense encabeza el total de parroquias de alto riesgo de incendio, con 27 de las 35 existentes en Galicia. En A Coruña hay seis, mientras en Pontevedra son dos. Lugo no registra ninguna.

Manzaneda, A Gudiña y Vilariño de Conso son los municipios con más parroquias de alta actividad incendiaria, con tres en cada caso.

MÁS MEDIOS AÉREOS DE LA XUNTA Y MENOS DEL ESTADO

En relación a los medios aéreos para la actual campaña, serán cerca de una treintena entre naves del Gobierno gallego y el Estado.

Los medios aéreos de la Xunta se incrementan de 17 a 19, ya que se incorporan dos helicópteros ligeros, con la aportación de cuatro nuevas brigadas helitransportadas. En cambio, los del Estado bajan, pues pasan de una horquilla de entre 9 y 11 medios en 2020 a una entre 8 y 9 en 2021.

En un operativo que cuenta con 7.000 personas entre la Xunta y diferentes administraciones, las motobombas dependientes de los ayuntamientos crecen de 202 a 221. El total de motobombas de todo el operativo es de 378.

Junto a esto, hay mejoras tecnológicas como la posibilidad de que los equipos dispongan en tiempo real de datos de evolución de las llamas, además de la instalación de 22 videocámaras –son un total de 142 en 71 localizaciones que cubren cercan del 70% del territorio–. También hay una decena de drones.

EL XURÉS SUFRE MÁS DE 200 INCENDIOS EN UNA DÉCADA

En el análisis que dedica este plan a los incendios de los últimos años, figura un apartado que aborda los fuegos en espacios protegidos.

Aquí, se observa que, entre 2011 y 2020, ardieron más de 71.000 hectáreas de Red Natura, lo que supone alrededor del 15% de la superficie de las más 475.000 hectáreas existentes.

En lo tocante a parques naturales, se quemaron en esa década unas 14.000 hectáreas, el 28,5% de una superficie de 49.000 hectáreas. En este punto, se llama la atención sobre que el más castigado es el de Baixa Limia-Serra do Xurés, afectado por más de 200 incendios en el decenio.

LA MAYORÍA DE FUEGOS COMIENZA POR LA TARDE

Además, se realiza un estudio de la distribución horaria de los fuegos. En la última década, entre las 14,00 y las 21,59 horas se iniciaron el 57% de los fuegos. El pico de comienzo de fuegos se produce a las 16,00 horas (2.214).

La madrugada y las primeras horas de la mañana son cuando hay una menor actividad incendiaria. Sin embargo, cada hora que va de las 22,00 a las 0,59 horas de la madrugada registra más de un millar de fuegos iniciados por tramo.