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Una asociación saharaui pide al juez un examen forense de una víctima de las presuntas torturas del Frente Polisario

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El hombre declaró que los abusos sufridos en una cárcel de Tinduf le dejaron cicatrices por todo el cuerpo

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

La Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) ha solicitado al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que un médico adscrito a la sede judicial realice un examen forense a Ahmed Tarouzi para acreditar de esta forma las torturas que asegura haber sufrido a manos del Frente Polisario en los campamentos de Tinduf (Argelia).

En un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, ASADEDH propone a Pedraz que Tarouzi “sea reconocido por el médico forense adscrito a este juzgado” para “acreditar las lesiones causadas como consecuencia de las torturas de las que fue objeto”.

La petición obedece a la declaración que Tarouzi prestó el martes como testigo de las violaciones de los Derechos Humanos que el Frente Polisario y agentes argelinos habrían cometido desde los años 70 en los asentamientos de refugiados saharauis, en el marco de la querella presentada por ASADEDH contra 24 responsables de la organización política, incluido su líder, Brahim Ghali, y cuatro miembros de la Inteligencia argelina.

Según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, Tarouzi contó al titular del Juzgado Central de Instrucción Número 5 que estuvo apresado entre 1982 y 1995 en una cárcel clandestina de Tinduf donde miembros del Frente Polisario y de la seguridad argelina solían torturar a los allí detenidos, incluido él.

En su caso, relató que le arrancaron varios dientes y muelas, le quemaban con cigarrillos y hierros candentes, le ataban de pies y manos, y le vendaban los ojos, prácticas que le habrían dejado cicatrices por todo el cuerpo y que la acusación de ASADEDH pretende probar con dicho examen forense.

También afirmó que presenció torturas a otros reclusos. Así, detalló que a uno le cortaron las manos y murió desangrado. Otra de las prácticas habituales sería colgarles del techo. A lo que se añade, indicó, que les tenían días enteros dentro de celdas tan pequeñas que solo podían estar doblados.

Tarouzi sostuvo que en esa cárcel vio varias veces a Ghali dando órdenes. Interrogado sobre quién torturaba, contestó que presenció acciones de diversos miembros del Frente Polisario y tres generales argelinos.

SEGUNDA QUERELLA

El activista saharaui de nacionalidad española Fadel Breica ofreció un relato similar a Pedraz el pasado 29 de junio, al ratificar los hechos denunciados en la querella presentada contra Ghali por las torturas que habría sufrido en los campamentos de Tinduf en 2019.

De acuerdo con esta segunda querella, al llegar allí agentes del Frente Polisario amenazaron a Breica para que se fuera pero, lejos de hacerlo, organizó protestas, siendo arrestado y trasladado a centros de detención clandestinos donde habría sufrido golpes y descargas eléctricas, entre otras prácticas.

La querella formulada por Breica, que inicialmente fue archivada por el juez José de la Mata –ahora en Eurojust–, fue reactivada por Pedraz el pasado mes de enero, aunque acotando que lo hechos denunciados no encajarían en el delito de lesa humanidad al no haber indicios de un ataque generalizado a la población civil.

Poco después, el juez admitió la querella firmada por ASADEDH por el maltrato al que el Frente Polisario habría sometido a prisioneros de guerra y a los propios ciudadanos saharauis, “especialmente” a los de origen español.

EL PASO DE GHALI POR ESPAÑA

Las acusaciones contra el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) se reanudaron cuando se supo que se encontraba en España, específicamente en el Hospital de San Millán-San Pedro (Logroño), donde fue ingresado el pasado 18 de abril con un cuadro grave por complicaciones derivadas del coronavirus.

Su traslado desde Argelia, que el Gobierno español tildó de cuestión humanitaria, estuvo en el trasfondo de la crisis diplomática desatada con Marruecos, que se tradujo en un aluvión de llegadas de migrantes, sobre todo menores de edad, a Ceuta.

Ghali compareció el 1 de junio ante Pedraz por videoconferencia desde el centro sanitario, tras lo cual el juez acordó dejarlo libre sin medidas cautelares al no ver indicios de delito en su contra. Pocas horas después, en la madrugada del 2 de junio, el líder del Polisario regresaba a Argelia en un avión medicalizado.