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RCA celebra la segunda vuelta de las legislativas en medio de la inseguridad y el boicot opositor

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La ONU espera que la votación permita conformar el nuevo Parlamento y evitar un vacío constitucional

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La población de República Centroafricana (RCA) está llamada este domingo a una segunda vuelta de las elecciones parlamentarias que se celebrarán en medio del aumento de la violencia tras la ofensiva rebelde de diciembre y en medio del boicot de la coalición opositora, que ha rechazado los resultados de las presidenciales y de la primera vuelta de las legislativas.

La jornada de votación será además en primera vuelta en ciertas circunscripciones en las que las elecciones tuvieron que ser anuladas el 27 diciembre –cuando se celebraron junto a las presidenciales–, y se espera que de las urnas salgan en esta ocasión los diputados necesarios para rellenar los 118 escaños ahora vacantes.

El periodo previo a las presidenciales, en las que el jefe de Estado, Faustin-Archange Touadéra, obtuvo un segundo mandato, derivó en un nuevo hundimiento del país en la violencia, en esta ocasión después de la eliminación de la candidatura del expresidente François Bozizé y la creación de una coalición rebelde.

La Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC) –integrada por varios grupos firmantes del acuerdo de paz de 2019–, que tanto el Gobierno como Naciones Unidas han vinculado con el exmandatario, lanzó una ofensiva para intentar detener el proceso electoral que, según la oposición, impidió el normal transcurso de la votación.

La alianza opositora Coalición de Oposición Democrática 2020 (COD-2020) había reclamado previamente la anulación de las elecciones y, tras el anuncio sobre la victoria de Touadéra, denunció irregularidades y la imposibilidad de considerar justos los resultados a causa de las “numerosas irregularidades”, los “fraudes masivos” y la violencia.

En este sentido, anunció a principios de febrero que “se retiraba completamente” de lo que describió como “un calamitoso proceso electoral”, tras tildar el proceso de “simulacro sin precedentes” y criticar que “ningún líder opositor haya sido elegido en primera vuelta o haya pasado a segunda ronda” en los lugares donde se pudo votar.

Sin embargo, la oposición, que se ha mostrado crítica en todo momento con la ofensiva de la CPC y ha abogado por un diálogo para poner fin al conflicto, ha sufrido una importante fractura desde entonces, protagonizada por el ex primer ministro Anicet Georges Dologuélé.

Dologuélé, quien quedó segundo en las presidenciales, resaltó que su partido, la Unión para la Renovación Centroafricana (URCA), presentará candidatos a pesar de las “irregularidades en la primera vuelta”. “Para defender nuestras ideas es necesario que estemos presentes en el Parlamento”, dijo Wilfriedo Mescheba, portavoz del ex primer ministro.

Sin embargo, la inseguridad y su posible impacto sobre la votación de este domingo será nuevamente la principal preocupación en torno al proceso, a pesar de las garantías expresadas en este sentido por parte de la Misión Unidimensional Integrada de Naciones Unidas para la Estabilización en RCA (MINUSCA) y los avances logrados recientemente por el Ejército frente a la CPC.

“MUY BUENAS CONDICIONES”

En este sentido, el director de la división de asistencia electoral de la MINUSCA, Arsène Gbaguidi, ha llegado a afirmar recientemente que los planes “técnicos, operativos, institucionales, financieros y de seguridad” están “muy avanzados” y a asegurar que las elecciones se celebrarán “en muy buenas condiciones”.

Así, hizo hincapié en que el objetivo es “contar con un número suficiente de diputados para que se pueda proceder a la instalación de un nuevo Parlamento, como tarde el 2 de mayo”, con el objetivo de evitar un vacío constitucional que podría profundizar aún más la crisis política en el país africano.

Gbaguidi relató que la MINUSCA “ha aprendido muchas lecciones de las votaciones del 27 de diciembre” e hizo un llamamiento a la población a una alta participación, al tiempo que mostró su compromiso con “trabajar con todos los socios para el buen desarrollo del proceso”.

Por su parte, el portavoz de la Fuerza de la MINUSCA, Abdoul-Aziz Fall, incidió además en que los ‘cascos azules’ han realizado trabajos para “evaluar la situación sobre el terreno” y “reorganizar sus acciones” para garantizar la seguridad de la votación, antes de destacar que los avances del Ejército han permitido “tomar muchas localidades”.

“Ha habido muchas reuniones entre la cúpula de la Policía (de la MINUSCA) y los responsables de las fuerzas de seguridad interior para coordinar y planificar el reajuste de los dispositivos de las fuerzas de seguridad y la Policía de la ONU sobre el terreno”, resaltó el portavoz de la Policía de la misión, Mazalo Agba.

A pesar de ello, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha expresado esta misma semana su “gran preocupación” por la “situación volátil” y el riesgo de nueva violencia de cara a la segunda vuelta de las elecciones.

“El proceso electoral en diciembre (…) estuvo marcado por la violencia, vinculada principalmente a una nueva coalición de grupos armados”, ha resaltado la portavoz del organismo Ravina Shamdasani, quien ha denunciado además “un drástico aumento de las violaciones de Derechos Humanos” por parte de los rebeldes y las fuerzas de seguridad.

Así, Shamdasani ha recordado que “las fuerzas de seguridad deben proteger a los civiles, evitar la violencia y actuar en línea con los Derechos Humanos” y ha pedido a las autoridades que “toda acusación sobre violaciones sea investigada de forma exhaustiva, imparcial y efectiva, mientras que los responsables deben rendir cuentas”.

ADVERTENCIA DE LA CPC

En este contexto y ante la falta de avances en el proceso que han intentado impulsar los países de la región para fomentar un diálogo y lograr un alto el fuego, la CPC ha acusado a Touadéra de mantener una postura belicista y han advertido de la posibilidad de un nuevo estallido de los combates.

La CPC, que llegó a lanzar una ofensiva contra la capital, Bangui, y que está detrás de la muerte de siete ‘cascos azules’ en el marco de sus ataques desde diciembre, acusó el martes al presidente de obstaculizar los esfuerzos regionales para solucionar el conflicto y rechazar “un diálogo inclusivo con todos los protagonistas” del mismo.

De esta forma, cargó contra Touadéra por dejar de lado las iniciativas de la Comunidad Económica de Estados de África Central (CEEAC) y la Conferencia internacional sobre la región de los Grandes Lagos (CIRLG) y criticó el papel de Rusia en el conflicto.

En concreto, la CPC afeó a Moscú el envío de mercenarios por parte del Grupo Wagner en apoyo a las fuerzas de seguridad, que cuentan además con el respaldo de miembros de las fuerzas especiales ruandesas, y el papel del asesor de la Presidencia para Seguridad Nacional, el ruso Valeri Zajarov.

La coalición incidió además en que aceptó la petición de alto el fuego de los países de la región y la apertura de un corredor humanitario, a pesar de lo que las tropas gubernamentales han continuado con sus avances, tomando incluso la ciudad de Bossangoa, considerado como el bastión de Bozizé.

“Esta postura irresponsable provocará de forma ineludiblemente para la CPC un endurecimiento a nivel militar y de seguridad”, dijo, antes de insistir en que “hace responsable único a Touadéra y a su Gobierno”, elevando la alarma ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia durante la jornada electoral.

El conflicto ha tenido además un gran impacto sobre la situación humanitaria en el país, ya muy frágil, lo que ha llevado al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) a hacer un llamamiento para recaudar 164 millones de dólares (unos 135 millones de euros) para entregar ayuda a cerca de 1,5 millones de desplazados, incluidos más de 210.000 que han huido a causa de la violencia.