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Personas con discapacidad intelectual de Toledo crean códices al estilo medieval para donar a bibliotecas

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MADRID, 20 (SERVIMEDIA)

La Asociación Codex in Aula ha impulsado el primer ‘Scriptorium’ del siglo XXI a partir de la colaboración entre la asociación Asprodiq (vinculada a Plena inclusión Castilla-La Mancha, que atiende a personas con discapacidad intelectual y sus familias), la Biblioteca Pública de Quintanar de la Orden (Toledo) y la editorial especializada en ediciones singulares Códices Azules.

En este proyecto participan personas con discapacidad intelectual o del desarrollo de Asprodiq como principales valedores de la iniciativa que reinventa la composición libraria manual y promueve la inclusión a través del arte librario en un entorno idóneo abierto a la comunidad como es la Biblioteca Municipal de Quintanar de la Orden ‘Leer y soñar’ que acoge una sala de trabajo y de exposición o disfrute en torno a esta iniciativa.

«La propuesta, que comenzó a gestarse hace un año en el municipio toledano de Quintanar de la Orden, no sólo busca recrear la experiencia histórica de la creación de libros sino que promueve la inclusión al dar pleno protagonismo al arte que generan personas con discapacidad intelectual», explicaron los promotores.

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Elvira Villaseñor, de Codex in Aula, relató que se trata de «libros muy especiales» por su «gran tamaño» y «porque están entintados por personas que con sus capacidades y habilidades aportan un estilo muy propio y único al libro» pues tienen «una diferente forma de expresarse y cada página es diferente y única».

Con esta iniciativa se recupera la producción manuscrita de libros que se dio en Europa entre los siglos IV y XVII. Como en aquella época, las obras se entintan a mano con pincel y color natural, de página en página y de libro en libro.

Para recuperar este modelo de producción editorial Codex in Aula ha creado el primer ‘Scriptorium’ del siglo XXI, un taller de entintado manual constituido por personas con discapacidad intelectual pertenecientes al área ocupacional de Asprodiq.

DIFUSIÓN DE LOS CÓDICES

«Los códices resultantes del ‘Scriptorium’ no sólo enriquecen la experiencia de lectura, sino que también son difundidos en bibliotecas escolares de pequeñas poblaciones rurales y bibliotecas públicas con una destacada actividad cultural», explicaron desde Plena inclusión Castilla-La Mancha. Se trata de otro objetivo a través del cual la Asociación Codex in Aula pretende resaltar el valor histórico del libro como herramienta de motivación intelectual y fuente duradera de conocimiento y arte en pleno siglo XXI.

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Asimismo, el proyecto contempla y estudia los beneficios terapéuticos y cognitivos que tiene para los participantes, evaluando la constancia, concentración, iniciativa, motivación, colaboración, técnica o limpieza, entre otras cuestiones vinculadas a factores subjetivos, pero también prácticos descubriendo en todo caso talentos únicos y formas singulares de expresión. Lo subrayó Pilar García Nieto, terapeuta de Asprodiq, que añadió que «la gente se sorprende de que los libros estén hechos por personas con discapacidad y comenta ‘yo no sería capaz de hacer esto'».

«Es la primera vez que pinto y, para ser la primera, pensaba yo que se me iba a dar peor, pero se me da bastante bien. Me hace sentirme orgulloso de mí mismo porque sé que tengo talento para esto y lo va a ver mucha gente», reconoció Daniel Rodriguez, entintador con discapacidad de Codex in Aula.

Los libros que se producen en este proyecto están agrupados en dos colecciones. De un lado, libros centrados en el conocimiento y, de otro, libros de lectura visual. En todo caso, los libros generados en el marco de Codex in Aula no se ofrecen a la venta si bien son obras que se distribuyen a través de donaciones entre dos instituciones destinatarias exclusivas: los Centros de Enseñanza Secundaria de municipios con menos de 5.000 habitantes y las Bibliotecas Públicas de municipios con menos de 150.000 habitantes.

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La directora de la biblioteca de Quintanar, Manuela Sevilla, puso en valor la labor de los «iluminadores» de estos libros, que pueden contribuir a «despertar aficiones» en los alumnos y que en el futuro pueda ser su medio de trabajo en el futuro.

La selección de instituciones destinatarias se formaliza tras valorar los méritos que cada entidad ha demostrado en los últimos años en sus respectivas competencias, especialmente como agentes de difusión del conocimiento, el aprendizaje y la dinamización cultural del entorno, remarcó la organización de personas con discapacidad manchega.


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