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Los médicos podrán tomar mejores decisiones respecto a la apnea obstructiva del sueño, gracias a un nuevo documento

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MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La revista científica de Sociedad española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ‘Archivos de Bronconeumología’, ha publicado el trabajo ‘Documento Internacional de Consenso sobre Apnea Obstructiva del Sueño’ que ayudará a los médicos podrán tomar mejores decisiones respecto a la apnea obstructiva del sueño.

El trabajo ha sido liderado por la doctora Olga Mediano, neumóloga de la Unidad de Sueño del Departamento de Neumología del Hospital Universitario de Guadalajara y coordinadora del Área de Sueño Ventilación Mecánica y Cuidados Respiratorios Críticos de SEPAR.

“El objetivo de este proyecto, es proporcionar al cuerpo médico las directrices que deben tomarse para tomar las correctas decisiones en los pacientes adultos que padecen apnea obstructiva del sueño (AOS). Además, este documento incluye información muy valiosa para poder diagnosticar de forma correcta esta enfermedad altamente prevalente y con consecuencias relevantes, que involucra a todos los niveles asistenciales”, explica.

La AOS hace que la vía aérea superior de los pacientes se colapse durante el sueño, con una oclusión total o parcial. El cese de la respiración ocurre hasta que se produce un microdespertar, que reactiva la musculatura logrando su reapertura. Esta enfermedad se estima que está presente en el 19% de la población en general y puede tener, además consecuencias muy variadas.

“La AOS puede llevar a una serie de cambios fisiológicos, como hipoxia, despertares transitorios y cambios de presión intratorácica; y biológicos, como inflamación o estrés oxidativo. Además, en algunas personas puede dar lugar a enfermedades secundarias y afectar de forma notable la calidad de vida”, explica.

La AOS ha estado vinculada a accidentes laborales y de tráfico, y los pacientes que la presentan pueden llegar a desarrollar enfermedades cerebrovasculares, como ictus, arritmias, tromboembolia pulmonar, hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, diabetes mellitus, cáncer, neurodegeneración y depresión.