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Bachelet alerta de que el conflicto en Etiopía “amenaza con extenderse a lo largo del Cuerno de África”

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Denuncia “graves informes sobre violaciones de DDHH” atribuidos a todas las partes, a quienes pide “un alto el fuego duradero”

Alerta de un incremento de la “retórica inflamatoria” y recuerda que el conflicto no puede tener una “solución militar”

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha alertado este lunes sobre la posibilidad de que el conflicto en Etiopía se extienda al resto del Cuerno de África, lamentando que la violencia y los enfrentamientos se han extendido más allá de la región de Tigray hacia las de Afar y Amhara, aunque con la constante de “múltiples y graves informes de presuntas violaciones de los Derechos Humanos”.

“En los últimos meses, las detenciones masivas, los asesinatos, los saqueos sistemáticos y la violencia sexual han seguido creando una atmósfera de miedo y una erosión de las condiciones de vida” que han obligado al desplazamiento forzoso a la población de Tigray, cuyo sufrimiento es “generalizado”, mientras que la “impunidad es omnipresente”, ha denunciado Bachelet desde Ginebra.

La expresidenta chilena ha actualizado su informe sobre la situación en el país africano, desde el cual ha continuado recibiendo denuncias de violaciones de los Derechos Humanos que implican a todas las partes, tanto a las fuerzas gubernamentales como a los rebeldes del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).

Desde que se hicieron con el control de Tigray, las fuerzas regionales han sido acusadas de “ataques contra civiles, incluidos asesinatos indiscriminados” que han provocado el desplazamiento de casi 76.500 personas en Afar y de unas 200.000 en Amhara, según las cifras proporcionadas por la jefa de Derechos Humanos de la ONU.

En estas tres regiones, donde se han registrado por el momento enfrentamientos, más de 200 personas han muerto y 88 han resultado heridas, entre ellas niños, que también habrían estado sometidos al reclutamiento del TPLF, lo que está prohibido por el Derecho Internacional, ha recordado Bachelet.

Tampoco han cesado los informes sobre detenciones arbitrarias a gran escala de civiles de la etnia de Tigray en lugares no oficiales de la región, sugiriendo además que los agentes de seguridad gubernamentales están deteniendo a civiles por razones étnicas.

Una cuestión relacionada con una creciente incitación al odio y a la discriminación, provocadas por una retórica “incendiaria” contra la población de Tigray, ha alertado Bachelet, que ha pedido “poner en marcha urgentemente medidas de desescalada”.

Asimismo, la Alta Comisionada también ha documentado amenazas y agresiones a periodistas, así como la suspensión de las licencias a medios de comunicación, entre otras restricciones en Tigray.

La jefa de Derechos Humanos de Naciones Unidas también ha hecho especial mención a la violencia sexual y de género registrada en el marco del conflicto, que se ha caracterizado por “un patrón de brutalidad extrema, que incluye violaciones en grupo, tortura sexualizada y violencia sexual dirigida a grupos étnicos”, ha precisado.

SOLUCIÓN POLÍTICA PARA QUE “ETIOPÍA NO SE DESGARRE”

En respuesta al conflicto, Bachelet ha insistido en que la solución solo puede encontrarse “mediante un proceso político y el diálogo”, algo que ha instado a hacer con urgencia ante el riesgo de que “Etiopía se desgarre, con profundas implicaciones para el país y el resto del Cuerno de África”. “La solución no puede ser militar”, ha avisado.

“Pido a todas las partes que pongan fin inmediatamente a las hostilidades sin condiciones previas y negocien un alto el fuego duradero”, ha agregado la Alta Comisionada, para recordar que una paz sostenible solo se podrá lograr “a través de la rendición de cuentas, un diálogo inclusivo y un proceso de reconciliación nacional”.

En este sentido, ha reiterado el llamamiento al Gobierno de Eritrea para que garantice “la rendición de cuentas por las presuntas violaciones generalizadas de los Derechos Humanos” cometidas por sus fuerzas en Tigray y ha recordado a todas las partes que los trabajadores humanitarios, tanto regionales como internacionales, “deben tener acceso sin obstáculos”.