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El equipo de gobierno plantea congelar las ordenanzas fiscales en Huesca para el 2022

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HUESCA, 1 (EUROPA PRESS)

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Huesca plantea congelar las principales ordenanzas fiscales para el ejercicio de 2022, lo que motivará una disminución de los ingresos en las arcas municipales y obligará a ajustar gastos e inversiones.

El equipo de gobierno ha presentado este viernes, en la Comisión de Hacienda, su planteamiento de ordenanzas fiscales para el próximo ejercicio, basada en 20 propuestas de modificación en cuestiones técnicas y jurídicas principalmente, que afectan a 7 de las 35 tasas e impuestos. El criterio general de la mayoría de las ordenanzas es la congelación de las mismas, debido a las dificultades económicas por las que están atravesando familias y empresas.

Así, por ejemplo, los oscenses no tendrán que hacer frente a un aumento en el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que es el impuesto a través del que más se recauda.

La concejal de Hacienda, José María Romance, ha manifestado que “el criterio general de congelación en el IBI, que es el impuesto más importante porque afecta a todos los ciudadanos y además es una parte importante de los ingresos de este Ayuntamiento, se mantiene el tipo impositivo que está en el 0,78 y no se actualiza en este año el valor catastral”.

DATOS

Dos de las principales modificaciones afectarán a la actualización del IPC en materia deportiva y a la instalación de sistemas de energía fotovoltaica. “La ordenanza de energía solar ya la teníamos, pero sólo para la vivienda habitual y ahora la hacemos extensible a cualquier tipo de vivienda que se construya y a cualquier empresa”. De esta forma una empresa que utilice instalaciones de sistema de aprovechamiento técnico eléctrico de energía solar tendrá una bonificación y pasa del 80 al 95 por ciento.

La congelación de tasas conllevará una merma de ingresos a las arcas municipales, cuyo presupuesto se financia al 50 por ciento a través de estos tributos, lo que viene a ser unos 25 millones de euros en cuanto a recaudación de tasas. Una menor aportación de las ordenanzas, unido a un aumento de los gastos, motivado por el aumento en la retribución de empleados públicos, una subida del salario mínimo interprofesional y un incremento del precio de la luz, conllevará un ajuste del gasto y de las inversiones.

El IBI es el impuesto con el que más recauda el Ayuntamiento, unos 18 millones de euros; seguido del impuesto de vehículos, con 2,8 millones de euros y las plusvalías, con 1,5 millones de euros.

Los grupos de la oposición han conocido este viernes la propuesta del Gobierno Local –del PSOE que gobierna en minoría– y el próximo día 7 deberán presentar sus votos particulares, para dictaminar las ordenanzas el día 15 y someterlas al pleno municipal que se celebrará la semana del 18 de octubre.