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Cuando la seguridad de la población se dibuja en las cotas más altas del Alto Gállego

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Técnicos del Gobierno de Aragón y de Acciona explicaron los planes de emergencia de las cinco presas de la central hidroeléctrica de Baños de Panticosa y de la presa de Escarra


Técnicos de Protección Civil del Gobierno de Aragón, de  la Subdelegación del Gobierno de Huesca y de la empresa Acciona participaron esta semana en Panticosa en una reunión en la que explicaron a representantes de distintas administraciones, grupos de acción (bomberos, Guardia Civil, UME, sanitarios, trabajadores sociales y voluntarios de Protección Civil)  y entidades de la comarca del Alto Gállego  las características y obligaciones de los planes de emergencia elaborados en los cinco ibones que componen el complejo de la central hidroeléctrica de Baños de Panticosa y de la presa de Escarra si se produjera la rotura o funcionamiento incorrecto de alguna de estas infraestructuras.

Se trata de documentos donde se establecen los recursos tanto humanos como técnicos y materiales para controlar la seguridad de estas presas, además de los mecanismos de aviso a la población afectada cuanto se detecta un riesgo de rotura de las presas o de cualquier tipo de funcionamiento anómalo o  incorrecto e incluso durante las labores de mantenimiento. Pablo Herrero, ingeniero de Acciona, explicó el Plan de Emergencia de las cinco presas que alimentan a la central hidroeléctrica de Baños de Panticosa, ibones que, en algún caso aportan un aprovechamiento hidroeléctrico desde los años 20, cuando Energía e Industrias Aragonesas (EIASA) inició el desarrollo industrial de Sabiñánigo. Posteriormente, estas presas fueron propiedad de Endesa y ahora las explota Acciona, titular de la concesión.

Los cinco ibones son los de Bramatuero Superior, Bachimaña superior y Bachimana inferior, Brazato, y Brazato Collado.

Tanto en estas presas como en la de Escarra, se llevan a cabo varias simulaciones hidráulicas para la identificación de afecciones a través de sus sistemas de control y seguridad y cuentan con salas de emergencias y equipos de comunicaciones impensables a esas cotas de altura (fibra óptica y teléfonos móviles por vía satelital). De hecho, las obras relacionadas con la seguridad las ejecutó la empresa especializada Prames mediante el transporte de materiales y equipos en helicóptero en unas condiciones de trabajo adversas por la altitud y la climatología.

El control remoto de las condiciones de estas presas tiene un seguimiento continuado desde un centro de control remoto que la empresa Acciona tiene en su sede de Sarriguren, cerca de Pamplona.

Tanto estas cinco presas como la de Escarra cuentan igualmente  con sistemas de aviso a la población y sirenas de tecnología alemana conectadas a las centrales hidroeléctricas, que se activarían solo si la rotura es inminente y una vez desalojada la población afectada.

Jorge Manuel Casas, responsable del Plan de Emergencia de la presa de Escarra, con una altura del muro de 41 metros sobre los cimientos y una capacidad de 4,3 hectómetros cúbicos, explicó que “ la inspección visual es uno de los aspectos más importantes de la seguridad y, de hecho,  realizamos  tres campañas de auscultación al año de estas presas, en algunos casos, muy complicadas por las condiciones climatológicas. Al final la conclusión es que estas presas son hoy más seguras y que, en ningún caso, nos tiene que asustar hablar de emergencias”.

Ángel Godina, técnico de Protección Civil de Gobierno de Aragón, explicó que “con estos planes cumplimos con una normativa en materia de planificación ante el riesgo de inundaciones, pero también hay que destacar que se trata de aprovechamientos y obras que pueden considerarse singulares en Europa por lo que suponen de aprovechamiento del agua y de las medidas de seguridad que se han adoptado”.

A la reunión de Panticosa acudieron el delegado territorial del Gobierno de Aragón en Huesca, José Luis Abad; la presidenta de la Comarca del Alto Gállego, Lourdes Arruebo; alcaldes del Alto Gállego, representantes de la Comarca, de bomberos, acción social, Guardia Civil, Unidad Militar de Emergencias (UME), Protección Civil, Subdelegación del Gobierno en Huesca, Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), AEMET, Servicio del 061, y Servicio del 112, entre otros.

“Los planes de Protección Civil tienen que ser sencillos y que se entiendan. Es también muy importante que la población los conozca porque en las situaciones de emergencia todos tenemos unas determinadas obligaciones y conductas. Por eso estas reuniones en las que se transmite toda la información son muy importantes, ya que la emergencia mejor gestionada es la que no se produce”, terminó diciendo Ángel Godina.

La Directriz Básica de Planificación de Protección de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones establece que las presas que hayan sido clasificadas en las categorías A y B deben contar con un Plan de Emergencia redactado por  el titular de la infraestructura en colaboración con los servicios de Protección Civil, además de su efectiva implantación  y divulgación en su área de influencia.

Los planes de emergencia tienen cuatro objetivos claros: proteger a las personas y bienes; establecer los medios necesarios para el control de la seguridad; definir las normas de actuación y divulgar el propio Plan entre la población que, en definitiva, fue la finalidad de la reunión de Panticosa.

 

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