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Alumnas de 12 y 13 años escriben su primera novela durante el curso marcado por la pandemia

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MÁLAGA, 19 (EUROPA PRESS)

Las alumnas del colegio El Pinar, en el municipio malagueño de Alhaurín de la Torre, Julia Doblas, Elvira Arronis y Lucía Toré no imaginaban hace tan sólo 12 meses que el curso marcado COVID-19 sería también el de su estreno como escritoras.

Cargada de acción y escenas en las que se suceden los giros de guión en una lucha entre “buenos no tan buenos y malos no tan malos” que tiene como escenario el planeta Tierra, pero que se libra entre personajes que habitan otros dos espacios del espectro no visible; el supramundo y el inframundo; ‘Blanco y Negro I: La Guerra de los Mundos’ es el relato de un conflicto trepidante centrado en la vida de cinco personajes principales.

Así, en la línea de las novelas de fantasía actuales, estas escritoras noveles han construido una intrahistoria en la que critican “las consecuencias de la falta de entendimiento y concordia entre la humanidad; luchas que dejan muertos y huérfanos; los efectos del odio y el racismo; el arrinconamiento al que se ven sometidos algunos colectivos; así como una denuncia abierta del machismo”.

Temas de actualidad que estas estudiantes de destrezas lingüísticas de una de las aulas GAR (Grupo de Alto Rendimiento) del Colegio El Pinar han aprovechado para contar y trasladar al lector en clave narrativa.

Se trata de la primera entrega de un trabajo más amplio en el que las tres jóvenes continúan avanzando y del que esperan sacar otras dos entregas durante los años venideros. El próximo, que ya ha sido esbozado en la mente de la ideóloga del proyecto, Lucía Toré, hasta tiene título: ‘El heredero de la profecía’.

La historia creativa que rodea a esta obra de ficción sustanciada como iniciativa de innovación didáctica y coordinada por Merche Funes, una de las componentes del equipo Psicopedagógico del centro y supervisora de proyectos de Aula GAR en El Pinar, “es tan singular como la propia trama y, al igual que la novela, se encuentra plagada de coincidencias, sucesos reseñables y maravillosas intervenciones del destino”.

“La principal premisa de trabajo en nuestros proyectos de Aula GAR es la flexibilidad, la libertad de acción y el respeto a la iniciativa de los alumnos. Fue así como en la reunión de principio de curso que mantuve con ellas, surgió la idea de desarrollar esta propuesta creativa en la que ya estaba inmersa Lucía”, cuenta Funes.

TRABAJO DE EQUIPO

Nació en ese momento el grupo de trabajo compuesto por estas tres integrantes en el que se establecieron los roles de ‘escritoras-creadoras’ y ‘editora’. Éste último recayó en Elvira, que también ejerce de ilustradora y que es la encargada de pulir y sacar brillo a la acción literaria que ejercen Julia y la propia Lucía.

“Sobra decir –ha incidido Funes– que la coordinación y el trabajo en equipo en un proyecto como éste son tan importantes como la propia chispa creativa”.

Escritoras a los doce años, aseguran en relación con el por qué de esta afición, del ‘late motiv’ que les ha llevado a embarcarse en una aventura similar, que “nos pusimos a escribir y decidimos crear esta novela porque no podíamos hacer otra cosa. Se trataba de un hecho natural con el que todas estábamos entusiasmadas”.

Por otro lado, han señalado que esta afición por la narrativa reclama “atención, tiempo y esfuerzo”. Calculan en “unas diez horas a la semana” el tiempo que invierten en construir estos mundos oníricos y nuevas escenas para los personajes de su saga. Tampoco ocultan que, “como las horas pasan volando cuando estamos trabajando, igual estas diez horas se quedan cortan”, han ironizado.

De igual modo, han incidido en que ésta es solo una parte de la tarea, ya que al ser una obra de coautoría luego deben dedicar también una parte del proceso a la coordinación, puesta en común de ideas, fragmentos y, sobre todo, a pulir la edición, una responsabilidad que recae en la figura de Elvira.

Con el curso 2020/21 ya terminado estas tres escritoras noveles se afanan en dar con el sello editorial más conveniente que se encargue de poner su trabajo en las estanterías de las librerías, una imagen que “es el sueño hecho realidad que buscamos”.

Sin embargo, no tienen previsto ceder su creación así como así, asegurando que ya han tenido alguna que otra oferta para dar salida al relato; “propuesta que hemos rechazado porque no queremos ceder los derechos de la obra sin un buen acuerdo”, puntualizan.