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Acuerdo entre Obispado y Ayuntamiento de Porcuna sobre la propiedad de bienes del antiguo Priorato de San Benito

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PORCUNA (JAÉN), 18 (EUROPA PRESS)

El Obispado de Jaén y el Ayuntamiento de Porcuna han alcanzado un acuerdo sobre la propiedad de edificios y solares que pertenecieron y fueron sede del Priorato de San Benito, perteneciente a la Orden de Calatrava, de modo que se pone fin a “errores y discrepancias” al respecto. En concreto, la iglesia, sacristía y santería se declaran propiedad del Obispado, mientras el solar de las casas del priorato, patios y corrales son propiedad municipal.

El obispo, Amadeo Rodríguez Magro, y el alcalde, Miguel Moreno, han firmado el acuerdo “acertado y generoso”, según ha informado el Consistorio porcunense, desde el que se ha añadido que este Priorato, creado tras la reconquista de Porcuna en 1240, “era el segundo en importancia dentro de la Orden y en primero entre los cinco existentes en Andalucía”.

Tras la desamortización, la iglesia continuó como lugar de culto, pero las casas del priorato, jardines y huertos fueron vendidos a particulares y acabaron en manos del fraile exclaustrado don Francisco María Galera, el cual el 20 de diciembre de 1852, días antes de su fallecimiento, emitió testamento nombrando por heredero de las casa, jardines y huertos al patrón de Porcuna, San Benito.

HOSPITAL

Las casas fueron alquiladas a distintas familias y también ocupadas por personas indigentes, con lo que fueron deteriorándose y amenazando ruina. En 1890 con motivo de la visita a Porcuna del Obispo don Victoriano Guisasola, el Ayuntamiento le solicitó la cesión de las casas y patios para establecer en ellos el hospital de beneficencia.

Tras varias comunicaciones el obispo accedió a ello y el pleno del Ayuntamiento acordó con fecha de primero de mayo de 1901, la aceptación del edificio para el citado hospital, procediendo con cargo a sus fondos a su restauración, acondicionamiento y dotación.

Así permaneció hasta finales de diciembre de 1936, en que quedó completamente destruido por los proyectiles del ejército franquista, al ser el primer edificio del pueblo situado en el frente de ataque. El personal sanitario, monjas que lo regían, heridos y enfermos se salvaron al refugiarse en la llamada cueva de San Benito donde fueron encontrados tras la toma de Porcuna el primero de enero de 1937.

Acabada la guerra, se procedió, con la colaboración del Ayuntamiento a la reparación de iglesia, sacristía y santería, que siempre han permanecido abiertas al culto, mientras que el Ayuntamiento se hizo cargo de los solares de las casas, patios y huertos. Se procedió a su desescombro, reparación de muros y labores de conservación y mantenimiento, actividades que ha venido desarrollando hasta la actualidad, como así mismo ha colaborado con la parroquia en todas cuantas obras se han realizado en la iglesia y dependencias.

Según ha agregado el Consistorio, hace algunos años “surgieron dudas y discrepancias” sobre a quién correspondía la propiedad de todo el conjunto del Priorato. Para aclararlo se iniciaron conversaciones entre el Obispado y Ayuntamiento, “regidas siempre por un generoso diálogo y buena voluntad de ambas partes buscando la concurrencia y entendimiento”.

Las negociaciones han finalizado con un acuerdo “salomónico”, por el cual la iglesia, sacristía y santería se declaran propiedad del Obispado, mientras el solar de las casas del priorato, patios y corrales son propiedad del Ayuntamiento como representante legal del pueblo de Porcuna.

PROYECTO DE ADECUACIÓN

Tras valorar que “se enriquece el patrimonio local”, el alcalde ha agradecido al obispo y a cuantas personas han participado en las gestiones “su predisposición y generosidad para hacer posible este acuerdo que pone fin a décadas de discrepancias en cuanto a la propiedad de este espacio”.

Junto a ello, ha explicado que el Ayuntamiento “dispone desde hace tiempo de un ambicioso proyecto de saneamiento y adecuación de todo el recinto” y ya tiene parcialmente sacadas a la luz en las excavaciones que se realizaron en 2002 y 2003. “Con ello, lo elevarán en valor arqueológico y museístico, contribuirán a ensalzar aún más su bella iglesia, de transición entre el románico y el gótico y lo pondrán a disposición de todos los ciudadanos para su gozo y disfrute”, ha comentado.