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El Hospital de Santiago de Úbeda: La joya del Renacimiento español que curaba el mal de bubas

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El edificio, obra culmen del arquitecto Andrés de Vandelvira, acoge la reunión del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía


El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía se traslada a la provincia de Jaén, a un marco, sin duda, incomparable: el Hospital de Santiago de Úbeda, ‘Ciudad Patrimonio de la Humanidad’. El edificio, que data del siglo XVI, está considerado como la obra culmen del maestro de cantería Andrés de Vandelvira y una de las grandes joyas de la arquitectura del Renacimiento en España.

Diego de los Cobos y Molina, obispo de Ávila y Jáen y destacado teólogo y canonista, concibió la idea de fundar un gran hospital para pobres enfermos en Úbeda, junto a una iglesia-panteón y un palacio bajo la advocación de Santiago, Patrón de España. Y encargó el edificio a Vandelvira, autor de la totalidad del proyecto. La construcción se inició en 1562 y concluyó en 1575, diez años después de la muerte del fundador.

Hospital de Santiago de Úbeda desde el patio principal.

Edificado extramuros, como era preceptivo para este tipo de obras de carácter sanitario-asistenciales, fue concebido como un hospital para enfermos de bubas, postillas o tumores pequeños de pus relacionados con enfermedades venéreas, principalmente la sífilis. Posteriormente se amplió la asistencia a otras patologías, combinando este uso sanitario con el culto. El edificio también contaba con dependencias palaciegas para el obispo, ideadas en su día para el fundador, Diego de los Cobos, enterrado en el conjunto monumental.

El Hospital de Santiago de Úbeda fue declarado monumento arquitectónico-nacional en 1917 y es uno de los hitos arquitectónicos y culturales más importantes de la ciudad. Se utiliza actualmente como palacio de exposiciones y congresos, centro cultural y biblioteca.

Características del edificio

La fachada del Hospital de Santiago, articulada en dos plantas, es de traza apaisada y de extrema sobriedad. Está precedida por una amplia lonja sobreelevada de la calzada adornada por cuatro gruesas columnas dóricas con leones asentados en ellas que sostienen el escudo del fundador. La portada de acceso, con un relieve en el que se representa a un Santiago Matamoros, y dos grandes torres a los extremos sin función aparente terminan monumentalmente el conjunto por este lado Sur, quedando el resto de los lados perfectamente aislados del exterior por altos muros y dependencias.

Patio del antiguo Hospital de Santiago de Úbeda.

El conjunto se organiza sobre la base de un gran patio central, con doble arcada, muy singular por su diafanidad y armonía de proporciones. Se articula con dobles pandas en sus cuatro lados conformadas con cinco arcos de medio punto rebajados apeados en elegantes columnas de mármol blanco de orden corintio. Desde un lateral del patio arranca una escalera de tipo claustral, cubierta con una especie de bóveda ‘colgada’, que ofrece fuertes resonancias islámicas hispánicas.

La escalera está decorada con pinturas al fresco, atribuidas a Pedro de Raxis y Gabriel Rosales, autores documentados de la pintura del retablo mayor, realizado por Blas Briño y Luis de Zayas, destruido en 1936. El programa iconográfico que se representan cuenta, entre otras figuras, con efigies de reyes hispanos, desde Alfonso VIII a Felipe II. En el frente de la misma luce un gran escudo de Diego de los Cobos. Pinturas semejantes de estilo manierista e influencia italo-clásica se encuentran en las bóvedas de la iglesia, sacristía y antesacristía, siendo uno de los pocos ejemplos conservados de pintura mural en la decoración del Renacimiento español.

Frescos del Hospital de Santiago de Úbeda.

A los lados de este patio central, orientados a los espacios exteriores cercados, se alzan dos patios secundarios columnados inacabados, también de elegante traza. El acceso se realiza por un arco de medio punto con dovelaje de gran tamaño, al estilo castellano. Un tabernáculo alberga el relieve de Santiago Matamoros, a quien se dedica el hospital.

En el eje de la puerta principal se levanta la capilla, que se abre al patio a través de tres grandes rejas, labradas entre 1573 y 1575 por el maestro ubetense Juan Álvarez de Molina, según el proyecto de Vandelvira. Es la pieza más novedosa y se aleja de lo hecho hasta ahora en este tipo de espacios eclesiásticos. Aquí Andrés de Vandelvira diseña una forma poco habitual dentro de su producción. Un gran rectángulo, con dos torres en su centro, que internamente se convierten en tribunas y que dan lugar a su vez a otros dos rectángulos separados por estos cuerpos volumétricos.

El resultado es una original planta en forma de ‘H’ con la capilla mayor destacada, cubriéndose el espacio central con bóvedas vaídas y las capillas laterales con bóvedas de medio cañón. Las bóvedas del tramo central se embellecen con frescos pintados a fines del XVI por Pedro de Raxis y Gabriel de Rosales, autores también de la decoración de la sacristía y antesacristía. Con este conjunto monumental, Andrés de Vandelvira finaliza de manera extraordinaria la serie de intervenciones llevadas a cabo en la ciudad de Úbeda, siendo en cualquier caso una de sus obras más sobresalientes y uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura hospitalaria española del siglo XVI.

De curar el mal de bubas a centro cultural

Una inscripción en el testero de la escalera revela que la construcción del Hospital de Santiago de Úbeda concluyó en 1575. De su uso primigenio como centro de asistencia para enfermos de bubas, capilla y palacio se pasó en el siglo XVIII, concretamente en 1767, a la creación de un hospital general, para el que se realizaron unas obras mínimas de mantenimiento. Años antes, en 1715, también se realizaron algunas intervenciones por el mal estado del edificio y su hacienda.

Dañado gravemente durante la Guerra de la Independencia -se perdieron algunos retablos y el órgano-, el hospital fue el destino tras la Desamortización de Mendizábal de las imágenes y retablos de otros conventos y parroquias cercanos suprimidos, destruidos en su mayoría en la Guerra Civil Española. En el siglo XIX, el número de clérigos llegó a reducirse a uno, por lo que se aglutinaron en el edificio los restos de las demás fundaciones, tales como la Casa Cuna, dependiente de la Beneficiencia Municipal.

Ya en el siglo XX se restauran la escalera (1904) y un de las torres del edificio (1927-1929). En estas fechas se trasladan a las dependencias los ancianos del antiguo Hospital de los Honrados Viejos del Salvador, así como una escuela de párvulos de las Hermanas de la Caridad, ubicada en el lateral oeste del pario hasta la década de los 60 del siglo pasado.

Escalera del Hospital de Santiago de Úbeda, actual Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad.

En los años 40 se proyectan la reparación de las cubiertas de la zona sur y este del edificio, así como de las de la iglesia y la torre del ángulo suroeste para llegar en 1962 al primer proyecto de Obras de consolidación y restauración del Hospital de Santiago, redactado el arquitecto Francisco Prieto Moreno. Llegaron años de adecentamiento del edificio, con proyectos de impermeabilización y la rehabilitación del patio, hasta que en 1975 el hospital es clausurado tras cuatro siglos cumpliendo con sus funciones originales.

Entre los años 1982-1990 se procede a la restauración integral del edificio y su adaptación a su uso cultural y como palacio de exposiciones y congresos, proyecto de los arquitectos Andrés Perea y Carmen Mostaza. Se eliminan elementos ajenos al proyecto original y se renuevan instalaciones, adecuándose el edificio a la normativa. En 2018 finaliza la remodelación del auditorio, uno de los espacios con más repercusión cultural de la provincia de Jaén.

Auditorio del Hospital de Santiago, antigua capilla.

Úbeda, Ciudad Patrimonio de la Humanidad

Úbeda es una de las quince ciudades españolas que ostentan el título de ‘Ciudad Patrimonio de la Humanidad’, título que le fue otorgado junto con Baeza, por la Unesco, el 3 de julio de 2003. De los 25 monumentos visitables de relevancia de la ciudad, diez tienen el título de Bien de Interés Cultural. Además, hay más de veinte edificios catalogados como de ‘Especial Protección’, y otros tantos de suficiente importancia como para estar protegidos por la normativa.

Junta al Hospital de Santiago, Úbeda es reconocida por la Plaza Vázquez de Molina, donde se encuentra la magnífica obra renacentista ‘Sacra Capilla de El Salvador del Mundo’, construida para panteón. También están ubicados en esa plaza la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares o el Palacio Vázquez de Molina, este último igualmente de un renacimiento de gran pureza. La plaza la forman un total de ocho edificios monumentales, entre los que se encuentran los mencionados, y son la mayoría de ellos, obra de Andrés de Vandelvira, arquitecto del Renacimiento en Úbeda por excelencia.

Otro de los atractivos de Úbeda es el variado repertorio de aceites de oliva virgen de toda la comarca de La Loma y que se pueden degustar y comprar en el Centro de interpretación ‘Olivar y Aceite’ de la ciudad. También destacan en el municipio jiennense sus talleres de artesanía, especialmente de alfarería, y su oferta gastronómica.

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