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Arquitectura andaluza en lo más­­ alto

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La XIV Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU) premia dos obras de la Junta: la estación de metro de Alcázar Genil y la sede de la Consejería de Fomento


Dos edificios promovidos por la Administración autonómica han entrado a formar parte de la mejor arquitectura española. La funcionalidad y creatividad le han abierto las puertas de un selecto club, el de la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU). De las 83 obras seleccionadas en su XIV edición, 23 han sido premiadas y dos de ellas tienen sello andaluz: la estación de Alcázar Genil del metropolitano de Granada y el edificio de oficinas de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio situado en la calle Pablo Picasso de Sevilla. Desde el próximo martes 9, Sevilla acoge la exposición itinerante de la BEAU que muestra sus mejores joyas.

Las obras premiadas en esta edición de la Bienal, centrada este año en “una arquitectura más humana”, están firmadas por arquitectos con raíces andaluzas. Los sevillanos Antonio Cruz Villalón y Antonio Ortiz García (Cruz y Ortiz) son los padres de la sede de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, así como una larga lista de obras como la Estación de Santa Justa de Sevilla, muy cerca del edificio premiado. Fuera y dentro de España, muchas de sus obras están relacionadas con el servicio de transporte público, como la estación de ferrocarril de Basilea en Suiza o la estación de autobuses de la capital onubense. También otros edificios albergan equipamientos culturales, como el Rijksmuseum de Amsterdam en Holanda y el pabellón de España en la Expo de Hannover en el año 2000. Este estudio de arquitectos ha diseñado muchos de los edificios funcionales de las universidades de Granada y Sevilla, así como la Bilioteca Pública Infante Elena en esta última ciudad.

Por su parte, Antonio Jiménez Torrecillas (1962-2015) dejó una huella imborrable sobre la arquitectura granadina con actuaciones tan emblemáticas como la restauración de la Muralla Nazarí en el Alto Albaicín y el Centro José Guerrero en permanente diálogo con la Catedral de Granada. Este arquitecto que hizo suya la ciudad de Granada, supo otorgar al vestigio histórico de la muralla un carácter absolutamente contemporáneo. La conversación permanente entre el pasado y lo actual se ha convertido en el sello definitivo de su arquitectura.

Interior de la estación del Alto Albaicín del Metro de Granada.

Pero, ¿cómo son estas obras galardonadas? La XIV Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo ha valorado la funcionalidad del espacio público que supone la estación de metro de Alcázar Genil en Granada, en armonía con la creatividad y el diseño de las obras. La estación ha integrado de forma excepcional, y gracias a la capacidad de improvisación del arquitecto desaparecido Antonio Jiménez Torrecillas, los restos arqueológicos de un albercón almohade encontrado durante la ejecución del túnel del metro en el Camino de Ronda.

En la estación de Alcázar Genil se combina el pasado, la cultura y la arqueología con la modernidad del siglo XXI, ya que ha dejado al descubierto los restos almohades, catalogados de Bien de Interés Cultural (BIC) sin perder la funcionalidad del espacio, destinado a dar cabida a una de las estaciones soterradas del metro.

La solución técnica ha permitido que los restos arqueológicos permanezcan inmóviles y se puedan visitar en la misma posición en la que fueron encontrados. El diseño original de la estación, sus itinerarios, ascensores y elementos estructurales, tuvieron que ser modificados a partir del hallazgo de los restos arqueológicos, acentuando su importancia y manteniendo la función pública del servicio de transporte metropolitano.

Por su parte, aunque el perímetro de la manzana en la que se ubica el edificio de las oficinas de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio es rectangular, la construcción responde a una cierta libertad geométrica, ya que en planta se muestra como una serie de barras que se entrelazan entre sí. La zona reservada a las oficinas se despliega a lo largo de estos brazos de la planta.

La edificación cuenta con ocho pisos sobre la rasante y cuatro sótanos. El acceso peatonal de planta baja se lleva a cabo a través de un gran porche, precedido por una plaza como espacios colectivos. Hay un patio opuesto al de la entrada destinado a una posible guardería. Las zonas ajardinadas de la parcela sin edificar mejora las condiciones urbanas del entorno.

 

Edificio de la Consejería de Fomento diseñado por Cruz y Ortiz.

 

De Sevilla a París y Nueva York

La exposición itinerante de la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, que se inaugura el próximo martes en el Convento de Santa María de los Reyes en Sevilla, se ha presentado ya en Santander y en Madrid, y tras permanecer en Sevilla hasta el 24 de mayo, tiene previsto continuar su programa a nivel internacional en París y Nueva York.

Esta edición de la BEAU pone su acento en el concepto de “habitar” como fundamento de la arquitectura y de la humanización de la ciudad. De esta forma, el lema ‘Más habitar, más humanizar’ explica la idea por la calidad de los espacios, ya sean domésticos o públicos, urbanos o rurales, sin dejar de valorar la proximidad y las escalas humanas en la arquitectura y la ciudad.

La Bienal muestra una arquitectura que ha renunciado a los excesos formales pero que ha sabido maximizar el concepto de funcionalidad, basado en las relaciones entre los espacios, la ciudad y las personas. En esta muestra que llega a Sevilla toma protagonismo la ciudad como marco de relaciones personales, y su relación con el espacio doméstico o con la residencia colectiva.

La Bienal valora de esta forma la vida en sociedad, los espacios, la cercanía de los lugares sin merma del diseño y la creatividad. De esta forma, la BEAU muestra una arquitectura que ha renunciado a los excesos formales, pero que ha sabido maximizar las relaciones entre las personas y la ciudad.

 

Interior de la estación del Alto Albaicín del Metro de Granada.

 

La BEAU ha ido incorporando a lo largo de las distintas ediciones otro tipo de categorías que refuerzan la muestra y que recogen la diversidad de trabajos que contribuyen a que la arquitectura ofrezca mejores soluciones para la sociedad. Así, en Andalucía han resultado premiados también otro tipo de productos como el diseño de una butaca con mesa de Ramón Fernández-Alonso Borrajo; ocho libros sobre arquitectura y urbanismo de diferentes autores; una serie de artículos de investigación y proyectos de final de carrera de las Universidades de Málaga, Sevilla y Granada.

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