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La XLIII Semana Social de España concluye con mesas sobre Iglesia y Política, redes y compromiso social

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SEVILLA, 27 (EUROPA PRESS)

En torno a las 10,00 horas comenzaban este sábado en Sevilla las sesiones de trabajo con el saludo del presidente de la Junta Nacional de Semanas Sociales, Jesús Avezuela Cárcel. Después, un momento de oración dirigido por Fernando Fuentes, director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana.

La primera mesa de trabajo ha sido “Una mirada desde la política”, moderada por el periodista Diego García Cabello. Han participado en el debate el viceconsejero de la vicepresidencia y de la consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local de la Junta de Andalucía, Manuel Alejandro Cardenete Flores; el director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao, Carlos García de Andoin; y la diputada del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados Sol Cruz-Guzmán García.

Manuel Alejandro Cardenete señaló la importancia de las relaciones personales en política, donde son más fáciles los acuerdos y sacar adelante proyectos cercanos al bien de las personas y del bien común. Sol Cruz-Guzmán hizo una llamada a la movilización de las personas en la sociedad para impulsar el trabajo en la política y alertó del *cambio que se está dando entre el bien común o bien general y la multitud de bienes particulares*.

Sol Cruz-Guzmán señaló “la poca proactividad de la Iglesia en la reclamación a los políticos de sus opiniones y presencias en la sociedad”. En relación a la amistad social señaló que su experiencia en política es que sí hay posibilidad y reclamó que “la Iglesia sea catalizadora de las opiniones diversas en el espectro político”.

“LO QUE NO SE VISUALIZA NO EXISTE”

Manuel Alejandro Cardenete animó además a la presencia en redes sociales “porque lo que no se visualiza no existe”, pero al mismo tiempo alertó de sus riesgos. “Creo en la bondad de las redes sociales para contar los bienes que se hacen en el terreno político y en el terreno particular poniendo en valor lo que para mí es importante, que es también la vida cristiana”.

Carlos García de Andoin afirmó que “las redes ayudan a la tribalización de la vida social y de la vida política” y avisó de los “elementos cortocircuitan el diálogo entre la Iglesia la política y la vida pública”.

Después de un breve descanso comenzaba la segunda mesa redonda, “Una mirada desde la empresa y el sector social”. Se ha contado con las intervenciones de la exministra de Empleo y Seguridad Social de España Fátima Báñez García; el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Javier González de Lara; y la secretaria general de Cáritas, Natalia Peiro. El periodista Juan Carlos Blanco Cruz ha sido el moderador.

“QUÉ PODEMOS HACER”

Javier González de Lara señaló que “hay que reconocer que el diálogo político e institucional no está a la altura de lo que los ciudadanos queremos. Es referente el diálogo social”. Mostró su preocupación por la escasa participación social, “también de los cristianos. Tenemos que dar no sólo compromiso de fe, sino también social y política” y pidió pasar del “qué va a pasar” al “qué podemos hacer”.

Natalia Peiro señaló que el optimismo y la esperanza están en ver a todas esas personas católicas que se comprometen con los demás: “El valor de los cristianos para la vida pública es nuestro valor y nuestro compromiso, con esa coherencia de vida de tantas personas anónimas desde su vida privada” porque, apuntó, “el compromiso y el encuentro con el otro, como dice el Papa, es lo que nos lleva a la regeneración de la vida pública”.

Fátima Báñez señaló que la regeneración tiene su *origen en la responsabilidad personal, como primer paso para regeneración de la vida pública. Recordando a Benedicto XVI, señaló que “los cristianos tenemos el deber de dar testimonio de nuestra vida en cualquier ámbito de responsabilidad”. La sociedad se construye con la suma de cada uno, “no esconderse en la responsabilidad colectiva sino mirar desde la responsabilidad persona para construir el bien común. A partir de ahí trasciende el entorno en el que uno vive”.